dimecres, 11 de setembre de 2013

Un Profano ante la Masonería

Cuando por primera vez alguien oye decir "Fulano es masón", la pregunta que surge inmediatamente es: ¿Qué significa ser masón?, es una religión, o una secta, o un club filosófico, o un partido político, o qué?

Masón significa constructor, o sea el que fabrica a cal y canto un edificio, pero aunque antiguamente este título se le aplicaba a los miembros de las asociaciones de constructores que dieron a Europa sus mejores edificios de la Edad Media y del Renacimiento, actualmente hemos de entenderlo en su aceptación figurada, diciendo que el masón es un constructor del templo simbólico de la ciencia y de la virtud, que construye su propia personalidad.

En otras palabras, un masón es un individuo que trabaja en perfeccionarse y en evolucionar, tanto en sus conocimientos como en su comportamiento moral, y para ello sigue los caminos que le indica la antigua asociación que se nombra Masonería o, más correctamente, Francmasonería.

Esta institución la Francmasónica tiene como finalidad principal la de guiar a quienes buscan y anhelan este perfeccionamiento, para lo cual ofrece sus enseñanzas en dosis graduadas y de acuerdo con el adelanto de cada uno de sus miembros. A través del estudio razonado y crítico de la filosofía moral se obtiene un mejor conocimiento de las virtudes y del modo de practicarlas.

¿La Masonería  es una escula? No lo es, si entendemos por escuela un lugar donde se imparten clases sobre materias específicas, basándose en libros de texto, y se capacita a los alumnos para desempeñar un trabajo. La Masonería es algo más que eso. En vez de exigir el aprendizaje de postulados y principios, estimula la discusión y el desarrollo de la imaginación y del pensamiento, como medio para conseguir que cada quien llegue, por su estudio independiente y su meditación profunda, a sus propias conclusiones lógicas y a la afirmación de sus convicciones.

Por tanto, la Francmasonería usa del símbolo y de la alegoría; pero sin ofrecer ninguna explicación fija ni dogmática, sino que deja plena libertad al iniciado para que ejercite sus propias facultades deductivas para descifrarlos y aprender –por si mismo– las provechosas lecciones que encierran.

Se ocurre preguntar qué utilidad tiene esto. La historia nos enseña que de la Masonería han salido, en todos los tiempos, hombres de gran visión, acrisolados de altruismo e inagotable energía, que han dado a la humanidad sus más grandes impulsos de progreso.

Para descubrir estos nuevos caminos, necesitaron nutrirse de la duda filosófica, y no de la certeza dogmática; precisaron examinar lo que NO es típico, en vez de conformarse con lo usual y corriente. Tuvieron que desechar textos consagrados y manuales establecidos, decidiéndose a recorrer sendas supuestamente prohibidas para el pensamiento, descubriendo así nuevas soluciones a problemas irresueltos. Para esto, dispusieron de una maravillosa facultad: la imaginación creadora.

Quizá la Masonería ha sido, a través de los tiempos, la única institución que se ha percatado de la importantísima función que tiene esta imaginación creadora en la evolución de la humanidad, y ha descubierto y aplicado un método sencillo y eficaz para desarrollarla. Por eso ha sido y seguirá siendo el semillero de nuevas ideas, el portaestandarte de las vanguardias y la escuela en que se modelan hombres y mujeres que viven y piensan entre el hoy y el mañana... los conductores de la humanidad.

Pero no solamente a esto se limita la Masonería; no se conforma con ver que cada miembro hombre o mujer se cultive y perfeccione a si mismo, sino que trata de desarrollar en todos y cada uno de ellos el firme sentimiento de fraternidad, encauzando cuidadosamente todos sus esfuerzos hacía los fines de justicia social, equidad, libertad, auténtica democracia y progreso material y espiritual de toda la humanidad.

En su seno, la Masonería admite hombres y mujeres de todas las religiones y se respetan las creencias de cada uno. Por ello, están proscritas las discusiones sobre los méritos relativos de tal o cual forma de culto, o tendencias políticas como no sea para reconocer que todas ellas representan modalidades del sentimiento personal de cada uno.

 En resumen, la Masonería es una libre asociación de hombres y mujeres de todas condiciones económicas, y de todos los grados de cultura y creencias, a quienes les une el deseo de alcanzar una evolución interna, un mejor dominio de si mismos, un desarrollo más sutil de sus capacidades. Ello ensancha su manera de ver la vida, se despiertan aptitudes dormidas, y surgen entonces perspectivas de mejoramiento y ayuda a la sociedad.

(basado en escritos y pensamientos de Logias españolas e Internacionales)
G.N.R :. 
Taller Francesc Ferrer i Guardia

dilluns, 17 de juny de 2013

En homenaje a nuestros Hermanos pasados

Barcelona, 8 de enero de 1937


MANIFIESTO DE LA FRANCMASONERÍA DE CATALUÑA AL PUEBLO

Ciudadanos,

Por la prensa te habrás enterado de que por donde han pasado los fascistas, nuestros hermanos francmasones han sido ejecutados, muchas veces después de inicuas  torturas. En Granada, Sevilla, Córdoba, Las Palmas, en todas partes, para las hordas sanguinarias de los Mola, Queipo, Cabanellas y Franco, ser francmasón significa una sentencia de muerte.
 

¿Por qué este odio del fascismo contra la francmasonería? Porque ésta representa en el orden de las ideas la antítesis del fascismo. Porque sin ser un partido político, una religión, ni una asociación de clase, la Francmasonería  ha sido siempre un obstáculo formidable contra toda clase de tiranías, una barrera contra el falso nacionalismo fascista, el cual, bajo la apariencia de un patriotismo exaltado, encubre solamente los viles apetitos de un capitalismo sin entrañas y el afán de dominio de los que, a pesar de decirse discípulos de aquel Cristo que muestran como un símbolo de los pobres y de los humildes, quieren mantener por la fuerza su dominio sobre la consciencias y acaparar  todas las riquezas, apoyando sus privilegios, unos y otros, en un militarismo incivil y despótico...
 

La Masonería considera la LIBERTAD como una condición esencial en toda civilización y base de la dignidad humana.
Combate las desigualdades hijas del privilegio, y no admite entre los hombres más diferencias que las nacidas de las virtudes y méritos que cada cual haya contraído. Por eso la IGUALDAD es otro de sus lemas.
 

Rehúsa la guerra y la violencia como medio de expansión de los pueblos y por encima de las fronteras abre sus brazos a todos los hombres de consciencia libre y sentimientos honrados, sin distinción de raza ni de religión. No solamente predica la FRATERNIDAD, sino que la practica y hace de ella su base, la razón de su existencia.
 

Ese lema triple de LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD que la Revolución francesa hizo suyo, ha sido siempre la estrella que ha guiado sus pasos. Red inmensa que se extiende por todo el mundo, la Francmasonería ha trabajado para acercar los pueblos, uniendo a todos los hombres en una sola familia; para defender a los oprimidos y desenmascarar a los opresores. Por eso la han odiado y perseguido; por eso han salido de su seno los paladines de las libertades, y con el título de francmasón se honraron Washington, Franklin y Lafayette, los fundadores de la libertad norteamericana; Bolívar, el libertador de América Meridional; Garibaldi, el creador de la unidad italiana. Por eso también, al lado de espíritus selectos como Mozart, Goethe y Victor Hugo, han figurado en sus filas los teorizantes más destacados de las nuevas concepciones sociales como Proudhon y Anselmo Lorenzo, y los caudillos de las revoluciones libertadoras, desde Danton a Ferrer y Guardia y Fermín Gálan...
 

En esta hora de prueba, cuando la sangre generosa de muchos francmasones riega los frentes de batalla, cuando la persecución reaccionaria  contra nosotros llega a extremos de crueldad nunca igualados, la FRANCMASONERÍA DE CATALUÑA  reafirma una vez más su fe inquebrantable en el PROGRESO HUMANO y en los principios de LIBERTAD y JUSTICIA, y su decisión de continuar la obra secular en pro de estos sublimes ideales.
 

Gran Logia Regional del Nordeste de España
Aviño, 27, pral. BARCELONA
(El Diluvio, Barcelona 8 de enero de 1937)

Recogido por G.N.R :.

Taller Francesc Ferrer i Guardia

dimecres, 29 de maig de 2013

La Federación española de la Orden Masónica Mixta Int. El Derecho Humano disconforme con la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa)

LOMCE: No es asumible ni el fondo ni la forma en que ha sido desarrollada

La Federación española de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain - El Derecho Humano muestra su disconformidad con el contenido y la forma en la que ha sido desarrollada la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa)

El derecho a mantener las propias creencias no puede derivar en la obligación real de que toda persona deba asumir la presencia de símbolos no compartidos en espacios públicos.

La educación, obligación del Estado, debe partir del principio de igualdad de oportunidades, neutralidad ante los hechos relativos a las creencias, no discriminación y destinar recursos suficientes para que la enseñanza pública sea de la máxima calidad. La dotación económica de los denominados “conciertos educativos” solamente tendrá razón de ser en aquellos casos en los que se justifiquen en razón de la subsidiariedad de la enseñanza concertada respecto de la pública.


Madrid, 29 de mayo de 2013

Ante la aprobación el pasado viernes por parte del Consejo de Ministros del proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), la Federación española de la Orden Masónica Mixta Internacional (OMMI) Le Droit Humain - el Derecho Humano (DH) quiere hacer llegar a la ciudadanía, en aras del acuerdo adoptado en su pasada Asamblea General de septiembre pasado y de sus propias convicciones en tanto que defensora de una sociedad laica, la absoluta discrepancia  con un proyecto de Ley que supone, de facto, una nueva reconversión del sistema educativo español.

En aras de una supuesta atención a la mejora de la calidad educativa lo que se persigue realmente es poner en marcha una reforma educativa tremendamente agresiva y fuertemente ideologizada, con una grave pérdida de calidad de la educación pública -primera obligación del Estado- y una transferencia de recursos públicos hacia instituciones que utilizan la educación con fines primordialmente proselitistas.

Denunciamos la puesta en marcha de una reforma del sistema educativo cuya finalidad última parece ser la de convertir los centros públicos en guetos marginales y fábricas de marginados sociales, al mismo tiempo que se potencia la existencia de centros educativos segregados lo que redundará, sin la menor duda, en un incremento de las actitudes machistas tan presente aún en nuestra sociedad.

Asistimos a una reforma en la que se deja de lado la opinión de los trabajadores de la enseñanza -maestras, maestros, profesoras y profesores- que ven además como se les restan medios y se aumentan los ratios profesor/alumno, lo que produce una degradación en la atención que se presta al alumnado y, por consiguiente, en los niveles de calidad que proporcionará el sistema educativo público.

El Gobierno del Estado, en una absoluta y vergonzosa dejación de su obligación de atender las necesidades de la mayoría de la población, sin distinción de creencias y procurando una mejor atención a los más desfavorecidos económica y socialmente, se propone implantar una legislación educativa que favorece de una manera clara a una confesión religiosa concreta olvidando preceptos constitucionales, sentencias de diferentes instancias judiciales la desatención de diversos tratados y acuerdos internacionales que fueron suscritos por el Estado español y a cuyo cumplimiento viene obligado como signatario.

Queremos hacer un llamamiento tanto a la sociedad como a los partidos políticos para que denunciemos ante todas las instancias posibles, utilizando todas las armas que la legalidad pone a nuestro servicio, este intento de implantar un sistema que, como ya se ha dicho, abre la puerta a la manipulación de las mentes y a la conversión de la escuela de un espacio de adoctrinamiento mediante la aportación de recursos económicos escasos en detrimento de una educación abierta, laica y de calidad para toda la ciudadanía.

Una vez más, la Federación española de la OMMI-DH se une a la campaña de Europa Laica para conseguir una educación pública laica y de calidad como primer medio para formar una ciudadanía libre, crítica y responsable.

dilluns, 27 de maig de 2013

Democracia y Libertad

COMUNICADO CONJUNTO POTENCIAS ADHERIDAS AL ESPACIO MASÓNICO DE ESPAÑA (EME)

La Libertad es el fundamento de toda Democracia, pero a su vez la Libertad se fundamenta en la Igualdad, y en la Justicia que hacen viable la práctica de la Fraternidad, siendo asimismo la Laicidad su instrumento marco imprescindible.

Para que ello sea posible se requiere que los principios éticos y no los intereses particulares sean los engranajes que muevan todo el mecanismo, y que éste no se vea atenazado por el miedo. Si los intereses toman el lugar de los principios éticos el sistema se corrompe, y con él se hunden la confianza, el consenso y la voluntad que lo hacen posible.

Lamentablemente, ideología, principios y ética se han rendido al poder del Mercado. Y justo ahora, con más ahínco y convicción, cuando este modelo económico caduco muestra su peor faz en un vano intento de pervivencia.

Así, las palabras Democracia y Libertad, a la par que desvirtuadas y mal vendidas al capital financiero, se aplican con la malsana intención de justificar lo injustificable: pérdida de derechos; empobrecimiento de las clases populares tanto a nivel económico como cultural; destrucción del medio ambiente; corrupción; insolidaridad; represión y arbitrariedad.

Todo ello está produciendo una grave desafección de la ciudadanía hacia los estamentos que deberían representarla. Desafección ésta traducida en indignación, incertidumbre, miedo y pasividad sumisa en el peor de los casos. Actitudes todas ellas magnífico caldo de cultivo para propuestas demagógicas, redentoristas y totalitarias.

Una persona libre es aquella a quien el miedo, la ignorancia y el dogmatismo no ensombrecen su conciencia. Y una sociedad, para crecer en libertad, debe apostar decididamente por la Democracia plena y efectiva donde el voto sea solamente la culminación de un proceso, un instrumento y no su objetivo.

Las masonas y masones como ciudadanas y ciudadanos -que no súbditos-, ante la situación de grave exclusión social, frente a leyes que pretenden anular las conquistas sociales que en materia de libertades y derechos se han ido ganando no sin esfuerzo y sacrificio, no cerramos los ojos, ni tapamos nuestros oídos ni mucho menos apagaremos nuestra voz.

NO ES UNA CRISIS que, cual aguacero de verano, amaine y de paso de nuevo a aquel mal llamado Estado de Bienestar del que muchos creyeron haber participado.

Es, pura y llanamente, el fin de un sistema, son sus amargos y peligrosos estertores.

La Francmasonería Liberal y Adogmática tiene una contestación ética que proponer e impulsar. Siendo ella misma artesana de Luces en una sociedad que desde el poder se pretende convertir en teocrático dominio de oscurantismo y sumisión seguirá trabajando esperanzada y fraternalmente, rescatando el sentido de las palabras, codo a codo con el resto de la ciudadanía afanada ya en abrir camino hacia nuevas formas de Democracia plena y activa.

Y porque, a pesar de este inquietante clima de deshumanización, otro mundo es posible,

REIVINDICAMOS LA UTOPÍA PARA CONSTRUIR LA REALIDAD

Gran Logia Femenina de España
Gran Logia Simbólica de España
Federación Española de la Orden Masónica Internacional del Derecho Humano
Gran Oriente de Francia

dijous, 23 de maig de 2013

Masonería y anarquismo: Anselmo Lorenzo

Cataluña, último tercio del siglo XIX - El líder anarquista y fundador de la Primera Internacional, Anselmo Lorenzo  fue iniciado, en la logia barcelonesa “Hijos del Trabajo”, numero 83 contando con 34 miembros, de los cuales 27 eran catalanes, 6 del resto de España y un sólo extranjero (francés).   

“Fui iniciado en la Respetable Logia “Hijos del Trabajo” el 13 de diciembre de 1883, a la cual he pertenecido siempre, asistiendo constantemente a todas sus tenidas, desde aquella fecha hasta el presente salvo casos de enfermedad y muy contadas de ocupación profana indispensable.”

Entre los años 1870 y 1900, se constata que, con excepción de algunas logias compuestas básicamente de trabajadores, los elementos de la clase obrera que se acercan a las Logias constituyen generalmente su elite intelectual o los redactores y directores de prensa. Tenemos un buen ejemplo de ello en dos fundadores de la Federación de Trabajadores de la Región Española en 1881: José Lunas y Pujals, fundador y director del semanario anarco-republicano-catalanista “La Tramuntana”, en Barcelona; Antonio Pellicer Peraire, director de las revistas anarquistas barcelonesas “Acacia” y “El Productor”, así como colaborador en la redacción de la obra “Garibaldi Historia liberal del siglo XIX” de Rafael Farga Pellicer, que tan buena acogida tuvo entre el obrerismo de la época.

Estos dirigentes del proletariado son bienvenidos a la masonería, aunque como es el caso de Anselmo Lorenzo prediquen la futura destrucción del Estado y el subsiguiente advenimiento de la sociedad ácrata porque a mi entender, a la Orden de la Escuadra y el Compás le preocupa que un sector importante de la sociedad viva aislado de su conjunto, como efectivamente ocurría con el anarquismo ibérico, celoso de su pureza y reacio a dejarse contaminar por la “podredumbre burguesa”. Y la masonería pretendía integrar a todas las clases sociales en un proyecto social y filosófico ciertamente vago y con pluralidad de definiciones, pero que era capaz de movilizar a los “hermanos” en tareas como la redención del proletariado.

Si consideramos el movimiento anarquista como fenómeno social de carácter heterodoxo -respecto claro esta, del status social vigente en cada momento histórico– es fácil comprender la atracción que pueda producirse entre dicho anarquismo y toda una amplia gama de “ideologías” -también heterodoxas- como puedan ser el espiritismo, el laicismo, el librepensamiento o la masonería.

Esta “atracción” entre movimientos heterodoxos, es más intensa cuando dichos movimientos carecen de un cuerpo doctrinario perfectamente elaborado. Este podía ser el caso precisamente del anarquismo, el cual, por su propia idiosincrasia y como consecuencia de sus bases ideológicas, carece de este cuerpo doctrinal único y cerrado.

Antes al contrario, la importancia social e ideológica del anarquismo -y también su debilidad- reside en su amplia capacidad en aceptar cualquier heterodoxia social. Por otro lado, parece obvio que esta capacidad de aceptación aumenta en el seno del anarquismo en relación directa con la crisis del movimiento, ya sea por causas exteriores –represión gubernamental- o internas –crisis ideológicas.

Es inmerso en este contexto donde se puede apreciar las relaciones entre anarquismo y masonería. Contexto que aboca al movimiento anarquista a ejercer la dualidad de pertenecer a una organización obrera y a su vez a crear logias dentro de la obediencia de las órdenes Masónicas, usándolas como plataforma y modo de supervivencia del movimiento obrero al que pertenecen. Esta dualidad no estuvo exenta de tensiones, tanto por parte del movimiento obrero contra los que pertenecían a la masonería, como por parte de los masones contra los que ejercían esta dualidad.

En 1889 estalla una viva polémica en el seno del movimiento anarquista sobre la necesidad o la imposibilidad de ser al mismo tiempo masón y anarquista. Las dificultades en contemporizar anarquismo y masonería parecen obvias si se define al movimiento anarquista como una actitud permanente de condena de la sociedad, aún cuando esta condena pueda proceder de una concepción individualista de la naturaleza del hombre. Su método es siempre el de la rebelión social, sea violenta o no. Mientras la masonería critica pero no condena a la sociedad.

A pesar de ello había muchos que intentaban compaginar ambas cosas y bien o mal lo consiguieron, lo pone de manifiesto el peculiar historial masónico del destacado anarquista Anselmo Lorenzo. No obstante no hay que olvidar que todo este proceso fue fruto de una época. Época en que el movimiento obrero luchaba por defender su razón de ser, su crecimiento y su pervivencia y con la masonería les unía parte de su lema, “Igualdad y Libertad”.

Pienso que esta relación fue beneficiosa para ambas organizaciones. Para los lideres obreristas dualistas porque consiguieron sobrevivir tanto económicamente como intelectualmente, manteniendo vivo su pensamiento y dándolo a conocer, mientras eran represaliados por el poder político. El beneficio para la masonería fue que tomó conciencia de las injusticias cercanas, palpables y eso les convulsionó. Fruto de esta convulsión fueron sus posteriores intentos y consiguiéndolo en muchas ocasiones de infiltrarse en el terreno social, con fines filantrópicos, para ayudar a las victimas de las injusticias sociales.

Montse Franch 
Taller Francesc Ferrer i Guardia

diumenge, 12 de maig de 2013

Victor Hugo y el siglo XX: su visión del futuro

El Futuro - En el siglo veinte se verá una nación extraordinaria. Esta nación será grande, lo que no le impedirá ser libre. Será ilustre, rica, pacífica, cordial hacía el resto de la humanidad. Tendrá la gravedad suave del hombre mayor. Se sorprenderá de los proyectiles cónicos y tendrá alguna dificultad en diferenciar un general del ejército de un carnicero; la púrpura de uno no le parecerá muy distinta del rojo del otro. Una batalla entre Italianos e Alemanes, entre Ingleses y Rusos, entre Prusianos y Franceses, le parecerá como una batalla entre Picardos y Borgoñones. Considerará el despilfarro de la sangre humana inútil. Sentirá admiración mediocre ante grandes cifras de hombres muertos. El encogimiento de hombros que tenemos ante la Inquisición, lo tendrá ante la guerra. Mirará el campo de batalla de Sadowa con la misma expresión que miramos el quemadero de Sevilla. Encontrará necia esa oscilación de la victoria acabando invariablemente con una funesta recolocación del equilibrio y Austerlitz siempre se saldará con un Waterloo...

Un pueblo hurgando en los flancos de la noche y que prefiere, en favor del genero humano, una inmensa extracción de claridad. Así será esa Nación. Su capital no será Paris. No se llamará Francia; se llamará Europa.

Se llamará Europa en el siglo veinte y en los siguientes y aún más transfigurada se llamará Humanidad.

Victor Hugo ofrece su visión de Europa en la introducción de Paris guía de la Exposición de 1867

Recogido por Guinevere
Taller Francesc Ferrer i Guardia

El Papel de la Masonería en la Crisis actual

Como la Historia es pendular, y a pesar de que la mayoría de las nuevas generaciones piensen que el estado actual de crisis social es una situación “nueva”, la historia nos demuestra que no es así, ya que tenemos constancia de varias crisis en nuestro siglo, crack del 29 y crisis del petróleo en el 73 y 79. Y por supuesto en todos los siglos anteriores.

Así pues tirando de la historia encontramos que la Masonería desde sus inicios ha estado presente dentro y junto a la sociedad -intentando paliar y muchas veces consiguiéndolo- en toda clase de crisis y en muchas partes del mundo. Como ejemplo cercano geográficamente aunque lejano en el tiempo podemos tomar el siguiente: delegados masónicos de Barcelona y Madrid participaron en 1900 en el congreso masónico internacional de París donde se discutió sobre los problemas sociales. La Gran Logia Simbólica Regional Catalana Balear publicaba, en su boletín oficial: “Espanta el gran número de huelgas que los periódicos anuncian... Si triunfan los partidarios de las huelgas(...), las masas trabajadoras pagarán más caros sus víveres, habitaciones, vestidos...”.

La Masonería en general y en España en particular siempre se ha preocupado en los periodos de convulsión de pronunciarse y actuar en la defensa de la sociedad, en su igualdad en su fraternidad y en su libertad. Así pues el papel de la Masonería en la actual crisis social, debe ser mucho más activo. Bien es cierto que hay un punto positivo en este momento, que son las muestras sociales de solidaridad por parte de grupos y colectivos en la toma de conciencia de los valores como fraternidad pero que están lejos de implicar en su totalidad a la Francmasonería actual.

La Masonería que tiene como lema “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, no debería quedarse al margen de la injusticia social de la que somos víctimas todos. Por lo tanto debemos manifestar como Masones nuestro apoyo sincero a toda la sociedad -de la que no olvidemos formamos parte- que está soportando, cuando no sufriendo, la injusticia social en estos momentos de crisis de valores y a la vez, y posiblemente como consecuencia de la carencia de los mismos, una crisis económica.

Reflexionemos un momento sobre nuestro lema:
  • La Libertad, ¿Quién puede ser libre, si nos han obligado a ser esclavos del dinero?
  • La Igualdad, ¿Iguales de pobres, iguales de esclavos, iguales en necesidades sociales, iguales frente a iguales pudientes?
  • La Fraternidad, quizás sea este valor el que en estos momentos está creciendo en la sociedad, como rearme social frente al “enemigo, sistema, gobierno etc.” como una estrategia de supervivencia común, frente -otra vez- a las oligarquías económicas que son las causantes de todo, porque a diferencia de otras crisis, los causantes y los cómplices de la actual tienen nombres y apellidos.
Es pues el deber del Masón en el ejercicio de su ser y estar diario, trabajar dentro de la sociedad en el diseño, planificación y ejecución de esta estrategia común de supervivencia. ¿O es que acaso no es ese su cometido? El Masón se pule en el templo, se hace mejor persona, pero si esa mejora se queda sólo dentro de su templo interior y exterior, es como una piedra preciosa encerrada en una vitrina. ¿O es que acaso el Masón no hace un trabajo interior para poder precisamente convertirse en un ser mejor para que se beneficie la humanidad entera? ¿Lo tenemos claro los Masones? ¿Pensamos en ello?

La Masonería ha sido una Luz que ha inspirado la mente y los corazones de hombres y mujeres que han realizado los cambios sociales más importantes en los últimos 300 años, y eso, a pesar a veces de perder su libertad individual e incluso su vida. Si en el pasado se actúo, no fue por impulso irreflexivo, más bien se actúo en base a unas férreas convicciones morales en defensa de unos valores que propugnan la libertad, la igualdad y la fraternidad. Entonces en una época como la actual, sucede que estos valores están en peligro. ¿No es lícito y necesario salvaguardarlos?

Posiblemente el momento ha llegado para nosotros de pasar a la acción. Provocar esa mutación que nos lleve fuera de nuestros Templos, concientes de nuestra historia y que nuestra fuerza pueda actuar positivamente en el mundo profano. Aprovechar los temblores provocados por la crisis planetaria para hacer nuestra presencia más notable, si no más visible, para servir de contrapeso a todas las instituciones que actúan en contra del bien común, que sean gobiernos que recortan los presupuestos de la educación y de la salud pública, grupos que exterminan a colectivos discriminados, organismos que presionan a gente desprotegida, o elites corruptos que se lucran a coste del pueblo impotente.

Hay que superar la sensación de estar escondidos como grupo, y dejar de lado la envidia sana por otras Logias fuera de nuestras fronteras, más abiertas a lo público respecto a esa sociedad. Unir nuestras visiones del mundo actual y posiblemente considerar una unión de los Masones como un lobbying con una idea común de solidaridad activa frente a la crisis. Y si bien la palabra lobbying puede tener una connotación negativa en el mundo profano, utilizarla en nuestro caso como nuestro código de unión para promover el conocimiento de nuestra Masonería y de los ideales que perseguimos.

Los Masones tenemos que jugar un papel más activo fuera de nuestros Templos  para promover un modelo de sociedad más justo, más humanista y más fraternal, que tome en cuenta las necesidades de los diferentes colectivos mientras les otorga un lugar digno en la comunidad. Es lo que hacen en sus países respectivos algunas figuras como los presidentes de EEUU y Uruguay, que son Masones. Aunque no hace falta estar en el nivel más alto del poder para actuar a la medida de nuestros medios para que el camino de la sociedad sea más llano y más feliz. En la situación social presente, esperaríamos de nuestra Orden Mixta Internacional LE DROIT HUMAIN unas directrices que cada Logia pueda desarrollar según sus posibilidades a través de acciones concretas aprobadas por todos, ofreciendo así a plena luz a nuestra sociedad en crisis lo que somos y la Solidaridad y Fraternidad propia de todos nosotros los Francmasones.

Reflexiones de los HHnos. y HHnas. del taller Francesc Ferrer i Guardia